La Hermione negra y la realidad tras el tweet de la discordia

Noma Dumezweni, nueva Hermione

Hermione como trending topic

El otro día me pasó un caso curioso en Twitter.

Es de sobra conocido que entre mis virtudes se encuentra una suerte de apertura mental a las opiniones que rehúye el comentario brusco y unilateral acerca de casi cualquier tema. Sin embargo, el otro día caí en el hacer uno de estos de una vez o dos al trimestre al pulsar en la palabra Hermione para ver qué la hacía ser uno de los temas más populares en Twitter y descubrir que lo era porque la actriz que la iba a interpretar en la nueva obra de teatro, continuación de la saga Harry Potter, es negra.

tweet hermione negra.png

Berg, me repugna bastante verlo: es el típico tweet-mina de polémica: ese #racism final es una bomba de relojería y reacciones. A estas horas —y atendiendo a mi definitorio equilibrado comportamiento— casi desearía no haberlo puesto, pero bueno, así es la red social del pájaro azul: un lugar donde o piensas veinte veces las cosas antes de ponerlas y siempre llegas tarde (mea culpa) o donde sacas lo que piensas sin pensar (qué paradoja) y te llevas palos y aplausos a partes iguales, como fue el caso.

Por un lado, tenemos el “cuánta razón” a base de RT y FAVs (perdón: MG) a los que no estoy demasiado acostumbrado por lo mal tuitero que soy; por el otro, la clara defensa del no racismo en el querer que Hermione no sea negra.

Toca analizar las dos posturas extremas y el verdadero porqué de mi hashtag #racism en ese comentario.

“Te das cuen…” y “el #Racism sobra”

Por un lado, tenemos la opinión de que el que una persona encarne a un personaje de otra etnia es algo perfectamente normal. No muy difícil de entender y defender, se basa en el que la raza no es algo más relevante que la capacidad de interpretación de un personaje que pueda tener un intérprete con independencia del color de su piel.

Mucha gente todavía se está tirando de los pelos por el hecho de que Will Smith no acabase siendo Neo en Matrix, aun cuando a día de hoy cuesta no ver al para mí insípido Keanu Reeves en este papel.

keanu reeves meme

En la otra orilla, tenemos la postura en contra, también fácilmente defendible. Y es que no hay cosa que toque más las narices a un fan que el que la adaptación de la historia se pase por el forro el imaginario colectivo de los seguidores.

Que uno se imagine al protagonista como Taylor Lautner y en la adaptación a la gran pantalla aparezca Nicholas Cage suele generar una indignación de lo más notable: al fin y al cabo, te están destrozando tu mundo imaginario y, para una época en la que la alta tasa de paro ha derivado en un auge del tiempo libre para crear nuevos mundos y cabreos innecesarios en nuestras mentes, esto es sabrosa carnaza.

edward cullen fail.png

Imágenes del fail al elegir actor para adaptar al bellísimo vampiro Edward Cullen

El verdadero motivo del #racism

Turno para ver la realidad tras el tweet. Y es que el motivo de mi sorpresa ante el que Hermione haya llegado a ser uno de los temas más populares de la popular red social no está en el que considere racista a la gente que ve su imaginación rota o la que busca una calidad de adaptación buena, tal y como yo siempre la he buscado.

Lo que me llama la atención es el número de gente que lo ha hecho en este caso, por un hecho de tan mínima magnitud.

Y me explico con una comparación.

Cuando Daniel Craig fue investido 007, hubo bastante polémica (“por favor, un Bond rubio, qué locura”). Casino Royale, si no me bailan los ceros, recaudó en torno a 600 millones de dólares, con una cifra de espectadores colosal. Aunque los porcentajes de gente a la que le importa el color de pelo de Bond y el de piel de Hermione sean diferentes, ¿cuántos de los indignados con lo de ella van a ver la obra de teatro? Por mucha taquilla que haga (que la va a hacer) el teatro no va a llegar a la suela de las cifras del cine, por motivos obvios como el tener que desplazarse al Palace Theatre de Londres para ver a Noma.

Sumémosle ahora una incógnita más a esta ecuación: sin buscarlo en Google o haberlo leído en los últimos días, ¿qué porcentaje de los lectores de Harry Potter pueden apostarse su vida a que en alguna parte de los libros se dice la etnia de Hermione?

Ahora, sumemos.

Del ratio de gente que cree que en el libro se dice con claridad que Hermione no es negra, ¿cuántos van a ver la obra de teatro?

Esta ínfima proporción de gente es a la que verdaderamente podría importarle que Hermione fuese negra, asiática, caucásica o verde. Y digo podría porque hay gente a la que no le importaría.

¿Me va a tratar de convencer alguien de que este minúsculo porcentaje de personas convirtió a Hermione en TT?

No.

No os mintáis.

No.

Lo que hizo a Hermione hacerse uno de los temas más populares del día después de unas Elecciones Generales es que a mucha gente le indigna que una persona negra encarne a un personaje que antes interpretó una blanca. Y eso, como dije en el tweet, a mí me hace creer que algo va muy mal.

Una última reflexión

thornton

Este es Paul Thornley, el nuevo Ron Weasley. El amigo de Harry que todos los fans de la saga sabemos que es pecoso y pelirrojo.

Nunca será TT.

Siendo blanco, lo único que importa es que sea un buen actor.

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2 comentarios en “La Hermione negra y la realidad tras el tweet de la discordia

  1. Pingback: ¡¡¡Cumplimos un año!!! | oscargonzalezsoto

  2. Pingback: Lo políticamente incorrecto en la época de la incorrección política | oscargonzalezsoto

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