Análisis actuaciones Eurovisión 2017

He aquí un bonito recopilatorio de los vídeos de las actuaciones de Eurovisión 2017.

Este año tenemos una selección de canciones de lo más interesante. Lejos ya de los tiempos del Eurovisión de las grandes baladas, destaca la variedad de estilos, presidida por dos favoritos tan de calidad como extravagantes. En cuanto al escenario, las grandes pantallas del fondo y el emblemático arco arriba son las principales características del de un año en el que la espectacularidad vista en You’re the Only One o Heroes queda relegada.

Vamos ya con el análisis, en riguroso orden alfabético:

Albania: World, de Lindita

¿Problemas con el micro? Le costó al principio sobre todo, no dio remontado pese al despliegue vocal previo al estribillo final y se quedó en semis.

Alemania: Perfect Life, de Levina.

Entre las tres peores representantes de esta edición. No la salva ni el plagio a Titanium: no tiene nada de bueno.

Armenia: Fly with Me, de Artsvik

Lo instrumental y la puesta en escena son buenas, pero lo que es voz y canción en sí no me parece llegar a la media.

Australia: Don’t Come Easy, de Isaiah

El egocentrismo en las imágenes del escenario no favorece a una candidata decente. El chico tiene una voz especial y además es muy mono.

Austria: Running on Air, de Nathan Trent

Toda una canción positivista. El escenario está maravilloso, cual recreación del principio de una película de Dreamworks.

Azerbayán: Skeletons, de Dihaj

De las actuaciones con más personalidad de la gala. Visualmente impactante, bien la canción y la voz.

Bélgica: City Lights, de Blanche

Durante los 20 primeros segundos creí tener favorita, pero a pesar del magnífico gusto y la preciosa voz, siento que le falta intensidad para ganar. En cualquier caso, es top.

Bielorrusia: Story of my Life, de Naviband

Una de las actuaciones más animosas de la gala. Extraordinaria la realización con los planos del público sonriendo. Es complicado no hacerlo.

Bulgaria: Beautiful Mess, de Kristian Kostov

Si alguien creía que lo de que el chaval estuviese entre los favoritos fuese por ser un niño de 17, tapa bocas a los 5 segundos. Una de las mejores voces de la edición, con una canción potente y sobria. Una puesta en escena a lo Heroes podría haberle dado un empujón fuerte hacia la victoria. Aún así, no sorprendería.

Chipre: Gravity, de Hovig

Por un momento parece que se va a poner a cantar Human, de Rag’n’Bone Man; por desgracia, en voz no le llega ni a la suela. Repetitiva, pero eficaz estructuralmente. Una de las coreos y utilizaciones de escenario más curradas en un año en que no hay demasiadas destacables.

Croacia: My Friend, de Jacques Houdek

Mira que me gustan los vozarrones, pero no tengo dudas de que esta canción de doble voz sería mucho más eficaz solo con la aguda. De esas canciones que triunfan en Eurovisión porque tiene algo rarito.

Dinamarca: Where I Am, de Anja

El gran estribillo final (por voz, fuerza y escena) salva una canción durante 2 minutos plana. Parece ser que la pirotecnia final es la más larga de la historia del festival.

Eslovenia: On my Way, de Omar Naber

Eliminada en semifinales. Instrumentalmente es muy interesante, pero la canción se ve desfasadísima.

España: Do it for your Lover, de Manel Navarro

La canción, ya de por sí inapropiada, se ve si cabe más lastrada por los arreglos para meterle el español y adaptar su duración a los 3 minutos. Letra cutre, voz del montón, vestuario de fiesta de pueblo… Cosas como la furgoneta bailando al ritmo o subir una batería a una tabla de surf no ayudan a que mi opinión mejore.

Estonia: Verona, de Koir Toome and Laura

Eliminada en la segunda semifinal. Si los cruceros tuviesen actuación de bienvenida, seguramente sería algo como esto. Ni siquiera sé si está bien o mal, por momentos es tan exagerada que resulta cómica. Los primeros planos del cantante mientras ella canta sacan la risa a cualquiera.

Finlandia: Blackbird, de Norma John

Pastelada poco sufrible.

Francia: Requiem, de Alma

Canción sin pretensiones de ganar, pero buena. No va a ser de las 5 mejores, pero es adecuada para un clasificado directamente a la final. El escenario da espectáculo. Un algoritmo de Google la da como favorita.

Georgia: Keep the Faith, de Tamara Gachechiladze

Una de esas canciones que se quedan en la semi sin explicación alguna. Una señora interpretación, bondiana. De lo mejor en la primera semifinal, gran voz, apropiada puesta en escena y buena canción.

Grecia: This Is Love, de Demy

La canción es exitazo rompepistas, pero no parece tener nivel objetivo para despuntar aquí. Su pelo mojado recuerda a Ruth Lorenzo.

Holanda: Lights and Shadows, de OG3NE

Un desperdicio de voces. Ni la canción ni la puesta en escena (sobre todo las pantallas) están a la altura de sus cuerdas vocales.

Hungría: Origo, de Joci Pápai

Ni su vestuario ni las malas estrofas básicas pueden tapar un temazo por lo demás. Es una pasada de canción y actuación. De mis favoritas esta edición, espero que el público tenga gusto y le dé un merecido buen puesto.

Irlanda: Dying to Try, de Brendan Murray

Eliminada en semis. Solo la cara de niño repelente puede ser criticada de una de las actuaciones más completas de esta edición. Quiero creer que el búlgaro canibalizó sus votos, porque que esta canción no esté en la final deja ojiplático a cualquiera que acostumbre a ver el festival.

Islandia: Paper, de Svala

Nada despuntaba en esta actuación y claro, si el año pasado Greta Salome se quedó en semis siendo un top 5 como una casa, pues se veía venir su no llegada a la final del sábado.

Israel: I Feel Alive, de IMRI

No es que esté mal, pero no tiene nada que destaque. Si supera el 14º puesto de Hovi Star, es que algo va mal en este festival.

Italia: Occidentali’s Karma, de Francesco Gabbiani

La gran favorita y seguramente la más pegadiza del certamen. Una propuesta muy diferente pero intensa. La combinación del “occidentalli’s karma” con la cuatro notas posteriores marcan la diferencia, el minisolo de guitarra llegando al clímax confirma el nivel. La letra es maravillosa para el momento, el bailecito es un cachondeo… levantará ampollas, pero es un gran emblema de esta edición y quién sabe si, a posteriori, de todo el festival.

Letonia: Line, de Triana Park

No sé cómo a algunos puede extrañar el que se haya quedado en semis. Inapropiada. No se la oye y desafina por momentos (muchos momentos). Solo el drop, fantástico, está por encima del nivel.

Lituania: Rain of Revolution, de Fusedmarc

Seguramente el mayor fracaso de lo alternativo en la edición, con permiso de un Montenegro al que ni sé qué se le puede llamar. No es nada buena.

Macedonia: Dance Alone, de Jana Burceska

Los 5 primeros segundos asustan, pero presenta una puesta en escena discotequera con capacidad de sobra para una final a la que no llegó.

Malta: Breathlessly, de Claudia Faniello

Si fuese un país más grande, en una edición sorprendentemente escasa de baladas para lo que Eurovisión acostumbra, tal vez se hubiese colado en la final. Aún así, pese a las ganas que la cantante le pone, es bastante del montón.

Moldavia: Hey Mamma, de Sunstroke Project

Divertida, diferente, contagiosa. Epic Saxo Guy y Sunstroke Project están de vuelta por todo lo alto. Completísima, un baile tan pegadizo como el de Runaway… De mis favoritas personales esta edición, supongo que no en general.

Montenegro: Space, de Slavko Kelezic

La horterada del año. Mala voz y canción, horrible vestuario y una coreografía con la trenza digna de facepalm. ¿Alguien esperaba que una cosa así pudiese llegar a la final?

Noruega: Grab the Moment, de JOWST

Eurovisión tiene más potencial para la electrónica que esto. Decepcionante, como su pase a la final.

Polonia: Flashlight, de Kasia Mos

Parece que no podamos pasar un año sin flashlights. Una voz potente, pero la canción (pese a su fuerza) no deja de ser normalita.

Portugal: Amar pelos dois, de Salvador Sobral

Preciosa sencillez. Una favorita elegante, dulce y distinta. Imposible no emocionarse con este hombre.

Reino Unido: Never Give Up on You, de Lucy Jones

Un nuevo mal resultado sería una vergüenza no para el país, sino para el sistema de voto eurovisivo: gran voz, canción y escenificación.

República Checa: My Turn, de Martina Bárta

Demasiado normalita. No tiene nada de especial.

Rumanía: Yodel It!, de Ilinca y Alex Florea

Actuaciones como esta hacen que valga la pena Eurovisión. Por abierta, por talento vocal, por innovación… Los cañones sobrarán, pero la actuación es sorprendente y de calidad. No creo que alcance un alto puesto, pero es de mis favoritas personales.

San Marino: Spirit of the Night, de Valentina Monetta y Jimmy Wilson

Mira que me duele decir esto, pero Valentina sobra en esta canción ante el nivel muy superior de su acompañante. ¿Pero qué narices hace en chandal…?

Serbia: In Too Deep, de Tijana Bocijevic

Una mezcla entre las canciones de Grecia y Polonia. Eficaz. Cómo no, ambas pasaron y ella se quedó en semis.

Suecia: I Can’t Go On, de Robin Bengtsson

Interesante puesta en escena, canción animada y pegadiza. El cantante es uno de los ídolos sexuales de la edición.

Suiza: Apollo, de Timebelle

Adecuadísima. La estructura del momento, un escenario bonito, que encaja a la perfección con el vestuario, así como la cantante y su voz en el festival. Un gran papel con independencia del mal gusto del público al dejarla en semifinales.

Ucrania: Time, de O. Torvald

El puente instrumental antes del estribillo final salva una canción rock del montón. El cabezón es, como mínimo, curioso.

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