Las excusas que han hecho arder Galicia (#queimanGalicia)

Te levantas, te estiras, abres la persiana y piensas “Vaya niebla”. Luego abres la ventana y recuerdas que no, que lo que pasa es que en tu tierra hay mucho gilipollas.

queiman galicia efe

(Foto: EFE)

Muchos creen que Galicia es una tierra de nubes y lluvia; los de aquí sabemos que Galicia es una especie de paraíso natural. Hace calor, pero no suele agobiar. Tiende a llover, pero podemos tirarnos meses sin que caiga una gota. Tenemos algunas de las mejores playas del mundo; un interior variopinto, con montañas, valles y llanuras; preciosas ciudades de piedra. Y, por supuesto, tenemos vegetación.

Espléndidos bosques caducifolios inacabables. Carballos inmensos. Paisajes de postal a cada paso de las cuatro provincias, en las que de la ciudad a la naturaleza apenas necesitas cinco minutos en coche o diez andando.

Pero si algo también tenemos en Galicia son imbéciles. Imbéciles que, a cada cierto tiempo, intentan acabar con todo ello.

incendios galicia octubre 2017

(Foto: El País)

La práctica totalidad de los incendios en Galicia son provocados.

Nunca he visto a una ardilla autóctona prenderle fuego a una pila de madera seca. Nunca, a un gato llevar un bidón de gasolina. La práctica totalidad de los incendios en mi tierra de verde, agua y caminos son provocados por cuatro anormales con muchas excusas.

Puede que algunos de los artífices de tales masacres sean pirómanos trastornados que disfrutan del simple hecho de ver arder, pero buena parte (lo sabemos todos aquí) son señores que lo hacen por razones tales como “por joder”, o como haberse acabado su trabajo y la temporada de incendios con la llegada de octubre, o como poder convertirse en uno de los héroes que ayudó a apagarlo con la precaria ayuda de la gente del lugar temiendo por la integridad de sus casas.

Quizás por ello, podría dedicar el post a dejar quedar mal a todos esos imbéciles que creen que cualquiera de estas es una buena excusa para hacer arder Galicia y dejar en el día de ayer tres cuatro víctimas mortales. Podría, porque creo que ni su “heroísmo”, ni su mes más de trabajo estacional, ni su piromanía son motivos para acabar con la vida de nadie. Podría, porque creo que el que vengan diciendo que no querían matar no es excusa para ir con la moto y el bidón cual organización criminal en película de Jason Statham. Podría, porque esta gente merece el ataque, el rechazo, el insulto y poco menos que el linchamiento social por parte de muchas, muchas personas que han visto morir su tierra, sus casas o sus familiares. Pero eso, hoy, lo va a hacer gente de sobra.

Hoy, me gustaría hablar a otras personas. A otras personas que abundan aquí. Porque en Galicia tenemos bosques, carballos y paisajes de postal, sí, pero si algo tenemos aquí son cómplices.

faro de vigo incendios galicia octubre 2017

(Foto: Faro de Vigo)

Si algo tiene Galicia es que nada pasa sin que el de al lado lo sepa, sin que la voz se corra y el silencio se guarde.

Esto va para vosotros, los que sabéis perfectamente quién está detrás y os escudáis en cosas como que “es que es mi amigo” o “vaya disgusto para la familia” con el fin de evitar reconocer la realidad tras vuestro silencio de cobardes.

Sois cómplices.

Da igual que hayáis estado en casa mientras la gasolina corría entre los pinos. Da igual que hayáis llevado calderos de agua a apagar el incendio que otros provocaron. Da igual que vuestro incendio no haya sido el que haya matado a esas tres personas y deshecho esas familias.

Sois cómplices. En vuestro callar, en vuestro no decir a quien puede meter a estos señores en la cárcel, sois cómplices. Cuando veis a los culpables y no les decís nada, cuando os creéis sus tonterías para no cumplir vuestro deber, sois cómplices.

Y —mientras no hagáis algo de verdad, algo útil— esa culpabilidad os perseguirá siempre.

Porque sois cómplices de matar a tres cuatro personas. Porque sois cómplices de acabar con quién sabe cuántos ecosistemas. Porque sois cómplices de haber incendiado casas, de haber destrozado lo más bonito de nuestra tierra y de que por la mañana, cuando abráis las ventanas y las abramos en Ourense, en Lugo, en Santiago y por supuesto en Vigo y Pontevedra, nos traguemos vuestro humo con los restos de vuestra humanidad.

Si sabes algo, denúncialo.

Galicia no arde. Las excusas han matado a tres cuatro personas.

Las excusas han hecho arder Galicia.

Anuncios

3 estrategias del pelota eficaz en redes sociales (y un apunte para la gente honesta)

Ayer comentaba con una amiga lo mal que se me da el tema redes sociales en lo personal, pese a ser un tío con bastante experiencia y formación en el tema. Y es que, para quien aún no lo sepa, una de las bases de las redes sociales es la cara y el hacer la pelota.

No estoy criticando a quien lo hace: es hipócrita y cuñado venir con pancartas de “Odio eterno a los lameculos” cuando nuestra sociedad se lleva moviendo en estos fueros desde tiempos de Poniente y la Tierra Media. Simplemente hay gente que sabe y gente que no. Pelotas inteligentes y halagadores retrasados, como yo mismo.

Analicemos 3 grandes diferencias entre el funcionamiento del pelota exitoso y el fracasado en redes sociales.

Diferentes Pelotas

Receptor y circunstancias del halago

El pelota retrasado halaga cuando ve algo digno de halago y critica cuando tiene confianza con la otra persona o se le pide. Ambas cosas no dependen del número de seguidores o popularidad que el otro tenga. Mal.

El pelota inteligente halaga a quien tiene seguidores y halagos, y lo hace cuando ve que hay algo que halagar o, directamente, es un buen momento. A quien no tiene poder, seguidores o más halagos, como mucho, le da like, aunque el contenido o el motivo de halago le parezca evidente.

muchos likes

Utilidad y cantidad del halago

El pelota retrasado no interviene cuando no puede aportar nada. Normalmente, participa cuando ve que su opinión tiene una utilidad, y una vez la da, suele recibir la respuesta con un MG de “Leído” sin seguir dando coba.

El pelota inteligente, por su parte, comenta por comentar en publicaciones que saben que otros ven. Realiza una labor extensiva (comenta a la mínima y a quien sea sin que le importe su interés en el contenido o su calidad), normalmente con comentarios genéricos que poco ofrecen. Además, hay quienes no dudan en introducir spam para recibir visitas. Peticiones de follow, de leer esto —“que tiene mucho que ver”—, y demás familia.

spam en comentarios

El tipo de follow

Fuera de posibles followbacks, el pelota inteligente sigue a popus y a conocidos. Fuera de posibles followbacks, el pelota retrasado sigue a gente cuyo contenido le interesa, con independencia del número de follows o relación.

En el caso del pelota inteligente, los conocidos facilitan la inclusión en conversaciones en las que participen y la obtención de MG. Comentarios, menciones y demás pasan pues a sucederse, con el considerable crecimiento y acercamiento a cuentas de más seguidores. El que se mueve con gente con muchos followers vuelve exponenciales sus apariciones en muros y tweetlines de otros —lo que en marketing digital llamamos impresiones—, multiplicando la posibilidad de nuevos follows y crecimiento de la cuenta, normalmente apoyada en una sucesión de RT o respectivo “Compartir” según la plataforma que se suceden con frecuencia cada vez menor.

El pelota retrasado, por su parte, comentará mucho menos, se llevará muchos menos MG por la tradicional costumbre de las redes de no dar likes a publicaciones que aún no tienen muchos y perderá seguidores útiles, ya que al seguir a lo que algunos llaman “pocosfollowers”, con mucha menor participación, producción de contenido e interacción que el público objetivo del pelota inteligente.

patos follow

En resumen: 3 consejos para un pelota eficaz

  • Sigue a tus conocidos y a las cuentas populares, para poder hacer comentarios cuñados sobre ellas y los trending topic y llevarte RT y “Compartir” varios.
  • No pierdas el tiempo con cosas que te interesen y tengan poca repercusión. Ya lo harás cuando seas popular y retuiteen cualquier cosa por este hecho, dejándote además como bohemio o alternativo.
  • No te mates en hacer un halago útil. Puede llegar más a la otra persona, pero en general no llegan a ella si tiene bastantes followers y el comentario cuñado público hace que muchas más lo apoyen, generándote followers en torno a esa persona que te acercarán más a que pueda llegar a leerte en algún momento.

Apunte para la gente honesta

Gracias.

Por ser honestos con vuestros sentimientos. Por creer en la calidad del contenido por encima del envoltorio de los followers. Por los comentarios que no os van a dar follows útiles pero si hacer recibir sonrisas sinceras.

Gracias por trabajar con ilusión en un mundo de trepas y deshonestos. Gracias por inspirar historias de superación desde la pureza de comportamiento. Por ser grandes desde lo pequeño. Por creer en la gente que no cree en nada.

Seguramente no tengáis, no tengamos, seguidores acordes a nuestro contenido. Nuestro nombre no sea reconocido y nuestros actos reputados.

Pero, joder, qué orgulloso me hacéis sentir.

Cambiéis, cambiemos o no; crezcáis, crezcan nuestras cuentas o no, gracias por ello.

respect

El conflicto y la determinación de prioridades (Caso referéndum independencia Cataluña)

Seamos breves y vayamos al grano. La siguiente exposición es tan sencilla de entender que no es necesario más que prestar un mínimo de atención y no estar razonando cómo contestar. No hay mucho que contestar: esto es un post, no una conversación, y dado que nadie comenta nunca, no veo por qué ahora vas a estar pensando una posible respuesta.

Cuando dos personas están enfrentadas es, normalmente, porque tienen intereses distintos. Parecido a lo que dijimos en el post sobre la ruptura de principios a la hora de hablar de personas cuyos valores chocan, entre las estrategias más comunes en estos casos están la huida, el “habla cucurucho que no te escucho”, la rotura de relación, el enfrentamiento hasta someter al otro o lo que entonces llamamos “traducción” (adaptar momentáneamente algún principio por ser más importantes otros).

La base de elección de un método u otro es el fijar prioridades.

Por ejemplo, si dos niños en el parque se pelean y al día siguiente juegan juntos ante la estupefacción de sus padres es porque dan prioridad a la diversión (su objetivo) frente al rencor. En el caso que veíamos en el otro post, el personaje protagonista del ejemplo tenía que romper, frustrarse o mentir para solucionar su problema con su pareja, teniendo que elegir (respectivamente) dar prioridad a ser sincero, la felicidad de su pareja a cambio de la suya o sus ganas de descubrir cosas nuevas.

Parece simplista, pero —por lo general— la vida funciona así, y cuando nos encontramos con esa confrontación de opiniones el desenlace es tan simple como que las partes tomen unas prioridades.

Ejemplo de hoy: crisis del referéndum sobre la independencia de Cataluña

El ejemplo ineludible a día de hoy es la situación política en la confrontación entre los gobiernos español y catalán en torno a la independencia de la nación histórica al noreste de la península ibérica.

El gobierno catalán anuncia un referéndum para que los ciudadanos voten si su comunidad se va del país ibérico o no, votación fuera de los cauces legales de España. La Fiscalía de este país decide tomar medidas contra la multitudinaria ilegalidad según su Constitución, mientras que el Govern prosigue con ella, bajo la premisa de que una votación democrática no puede ser ilegal. Todo esto termina con numerosos enfrentamientos entre algunos de quienes acuden a votar y algunos de quienes por ley están obligados a impedirlo, generando un fuerte odio entre partidarios de la legalidad y de la votación, de nacionalistas catalanes y “nacionalistas españoles”, y otros tantos bandos, bajo la atenta mirada de unos medios frotándose las manos ante los aumentos de audiencia en horas bajas, unos partidos políticos secundarios inútiles e inutilizados y numerosos ciudadanos sin bando, viendo con preocupación las cargas policiales a defensores de la votación y los sillazos a agentes enviados a evitarla.

Aplicación del supuesto

Según lo visto arriba, lo que tenemos podría ser simplificado cual ecuación, teniendo en cuenta que los que pueden poner fin a esta situación son, principalmente, dos entes: el gobierno español y Govern catalán.

Así pues, ¿cuáles están siendo las prioridades de cada uno?

La del Gobierno español, la legalidad por encima del bienestar del ciudadano.

La del Govern catalán, la votación por encima del bienestar del ciudadano.

¿Queréis más?

La prioridad de los medios, la audiencia. La prioridad de los demás partidos, el ganar votos. La prioridad de los ciudadanos no polarizados tras uno de los otros entes, el bienestar ciudadano, en general.

Qué diferente todo, ¡cuántos intereses!, diréis algunos.

Pero la realidad es que todos los miembros de este puzle, en alguna parte de sus seres, tienen entre sus objetivos uno común. Sí, sí: Govern, Gobierno, otros partidos, medios y ciudadanía general tienen un objetivo común.

El bienestar de la ciudadanía.

Y no, no nos riamos de la formulación ni nos tapemos los ojos con vendas de que los que no nos caen bien no lo quieren. A cualquiera de los dos gobiernos les interesa que se esté bien para que se les siga votando; a los medios les interesa, porque a más bienestar social, más consumo y más publicidad que los finanza; y a la gente sin más, ¿acaso no le va a interesar estar bien?

Así pues, ¿por qué narices no se prioriza el mínimo común múltiplo de toda esta pamplina y a partir de ahí se llega a un entendimiento? ¿Por qué, cuando se está viendo nítidamente que hasta que esto ocurra no va a haber solución caída del cielo?

Que cada uno saque sus propias conclusiones. Pero, por favor: no seáis idiotas y priorizad el que la gente esté bien y no el atacar a los demás. Ya hay de sobra quien lo haga.

Críticas poco fiables I: Osito, mi adorado osito

La literatura de calidad vive momentos de incertidumbre. Si bien los lectores más avezados tienen mayor acceso a la información que nunca, la cantidad de nueva producción, la crisis de lectores en las nuevas generaciones y los curiosos gustos por obras de supuesta profundidad sin demasiado sentido han conducido a un periodo en que la lucha entre las opiniones del público general, las de quienes se la dan de cultos y las de los que de verdad entienden acaba por desorientar al común de los mortales.
Así pues, lanzo esta sección para, cada cierto tiempo, analizar irónicamente una obra artística de escrita (novela, relato corto, letra de canción, guion) que, por diferentes razones, alcanza la fama con dudoso entendimiento.
Como homenaje a los buenos ratos que me ha dado, la obra inaugural a analizar será el elegíaco poema Osito mi adorado osito.

¿Por qué Osito mi adorado Osito?

Osito mi adorado Osito fue una reputada participante en el IV concurso de Sttorybox tras poner al público detrás dedicando el poema a su supuesta mascota muerta el día de la publicación.
La obra, en cuatro partes de variadas estructuras y temáticas plagadas de despampanantes faltas de ortografía y expresión, guarda una serie de características que tan pronto pasan de la cháchara intrascendente a una sentida e improcedente lírica ajena a la panegírica temática de la despedida de un perro.
El poema triunfó de forma despampanante en este concurso de voto público, llegando a estar durante la práctica totalidad del certamen en el puesto número 2 de entre 1400 relatos, aupada por los votos de los propios participantes de la red social gracias a un spam potentísimo y la pena por el pobre perro.
Pero, dado que de ser un relato del montón no llamaría tanto la atención dos años después, pasemos a analizar algunos de los elementos internos que convirtieron a la obra de SexyLover122 en una de las mayores aberraciones vistas en un certamen de estas características sin la presencia de Forocoches por detrás.

sexylover 122

Avatar de su afamado autor

Las catástrofes del texto

Está claro que la falta de calidad de escrita es de las características más reconocibles del texto. Un ejemplo:

¿ Te acordás , sagrado amiguito ?,

aquéllos preciosos días…

cuando jugabas a la pelota, ¿la ” dominabas ” y la

mordías?.

¿ Recuerdas cómo llorabas , si de la bicicleta caía ?…

y yo te abrazaba y acariciaba.

Ese eterno amor, que no moriría.

! Estalla, corazón !. 

Extracto de Osito mi adorado Osito, por SexyLover122

Su uso de espacios, acentos y signos de puntuación dan espectáculo a un texto capaz de derretir las córneas de alguien escrupuloso con este tipo de temas. Que se fastidien. Es fácil ver contenidos en los que falta acentuación; Osito toma distancia de las masas, acentuando, espaciando y puntuando más de lo necesario.
Su gusto por la exuberancia en los saltos de línea sigue las actuales tendencias de verso libre y frases lo más cortas posibles, que faciliten el entendimiento frente a las ofensivas oraciones con más de tres sintagmas. Observen cómo se recrea haciendo de un verso, entre dos y cuatro:

Eras tan, pero tan chiquito,

que dormías dentro de los

zapatos de

papá.

A quien,le hiciste

“pelota”,

si la mente no me

falla, al menos,

media docena.

Osito, el perro eterno

Osito no solo “hacía «pelota»” en los zapatos de uno de sus dueños: estamos ante un personaje profundo, complejo, capaz no solo de inspirar al protagonista narrador a sentimientos al borde de la incoherencia, sino de dar lecciones de bondad y maldad:

! Eras una bola de pelos encantadora !.

¿ Recordás adorado amiguito, cuando

le diste una probadita, a un centenar

de gatitos, para darles luego, sagrada

sepultura ?.

Porque, no sé, quizás sentiste, un

sentimiento parecido, a este

dolor humano.

Porque, a pesar de ser un perrito,

debes de tener vivo, el

espíritu

de un

ángel.

O tal vez, en otra vida,

fuiste un digno

sepulturero.

Seguramente estemos ante uno de los momentos más intensos de la elegía. El encantador animal le dio “una probadita” a un centenar de gatos para posteriormente tal vez sentir dolor humano y enterrarlos, con el espíritu de un ángel. ¿O tal vez no?:

! Eras fatal, negrito !

! Fuiste más dañino, que

la Peste Negra en

Europa ! …

! pero aún así, te queríamos ! .

El narrador

¿Estamos ante un caso del popular narrador poco fiable? Si bien Osito era un animal extraordinario, está claro que las características de su dueño tienen mucho que ver en la fascinación que en él despertaba.
A lo largo de los versos, Osito mi adorado Osito nos conduce por todo un laberinto de sensaciones en el otro gran protagonista. Sensaciones que alcanzan momentos al borde de lo extremo.
Vayan sacando sus pañuelos:

Y te encontré, chapoteando en una lágrima

de luna.

Y hasta te vi en la fantasía de algún poema

de

Neruda.

Rodé a las páginas de un sueño,

donde dos almas eran una.

Y el infinito era el incienso,

del tierno beso de la

bruma.

Y las galácticas estelas de nuestro amor,

se hacían

espuma.

Y el resplandor del universo,

era la magia de la luna.

Rocé el hechizo de las musas,

extasiadas y desnudas.

Me ajusticiaba la nostalgia,

y me acribillaron, ya, las

dudas.

Exhalé fotografías, de pinares y de

ríos.

Y respiré de la dulzura,

de tus ojos, en los míos.

Inauguré una ceremonia, de canallas

y de bueyes.

Y le prendí fuego a los dioses,

el alarido de los reyes.

Fumé el cigarro de la vida,

y la nicotina fue mi abrigo.

Y vomité soles ardientes,

hasta quedarme sin

amigos.

Esparcí un llanto de amargura,

por las estrellas y los ríos.

Y besé en la boca a la locura,

porque no estabas ya conmigo.

wtf gif
El nivel de metáfora es tal que uno ya duda de los verdaderos sentimientos de este protagonista.
¿Es el cánido Osito en realidad humano? ¿Un humano que hace pelota en los zapatos de papá? ¿Se encuentra el protagonista sumido en el dolor de la pérdida hasta el punto de ver alterada su percepción? Porque recordemos que, según su autor, el relato es un homenaje a su perro muerto ese mismo día. ¿Ha perdido a todos sus amigos en un día solo por poner el relato? ¿Sería de extrañar?

Ovejero, mi ovejerito,

quisiera volver a ser niño.

Para colmarte de mil abrazos,

y pagarte todo con mi cariño.

Ovejero, mi ovejerito.

Los extraños momentos de lucidez

No quiero decir que en algún momento no haya lucidez en tan aplaudida muestra de literatura (recordemos que tiene 443 MG en una red social en la que pasar de 50 es un éxito). Lo que está claro es que, por momentos, algo cambia.
Sin querer vulnerar en caso alguno el estratosférico nivel de creatividad métrica que demuestra el autor en el original de este pasaje, me he permitido adaptarlo a un estilo de verso más mundano, tras haberlo extraído del capítulo de desenlace. El resultado llama la atención:

Ya las luciérnagas preludian tu partida.

La despedida de aquel hechizo entre los dos.

No sembraré mis esperanzas en el lodo.

Ya nunca más florecerá la luz del sol.

Ya nunca más caminaremos codo a codo.

Seré una lágrima que el tiempo se llevó.

 

No habrá un incendio en las cascadas de mi alma,

ni resplandores, de agua salina y aguarrás.

Ya no habrá amores que den luz a los colores.

Ni sinsabores, ni palomas de la paz.

No habrá ya vértices que besen otros labios,

ni el erotismo de un perfume de mujer.

No habrá ya hombres que por amor se vuelvan locos.

Solo cadáveres teñidos de un ayer.

(…)

Nunca jamás, veré llorar de amor las flores,

Ni, nunca más, mi corazón ha de latir.

No escribiré ya tus memorias en las nubes,

ni besaré aquella enigmática mujer.

No existirán sillas de ruedas hechas de flores.

Como tampoco, veré a mis hijos florecer.

No correremos, ¡ya no más!, por esas playas

que fueron cielo de un precioso atardecer.

No esconderé bajo mi almohada los fantasmas,

ni te amaré como ese día yo te amé.

Jamás me embriagaré del suspirar de las gaviotas,

jamás mis ángeles desangrarán tus copas rotas,

ni las tinieblas, se esfumarán en el Edén.

Vomitaré las putas llamas del infierno.

Cosmogonías del futuro del ayer.

Se eclipsarán, de desazón todos los soles.

La tibia lluvia, ácido beso,

de una mujer.

Sí. Increíblemente, el extracto pertenece a Osito mi adorado Osito, la historia de un perro muerto.
Fuera de los abundantes lugares comunes, parece patente que el nivel de escritura es bien distinto. También el tono. También todo. Todavía sorprendido, dos años más tarde, he escogido alguno de los extractos para comprobar un posible plagio. Ni rastro de él.
Más pruebas que dejan ver por qué Osito mi adorado Osito es digno de estudio.

Conclusiones si fuese imbécil

tus tetas sexylover

Por desgracia para la literatura, los posteriores trabajos de SexyLover no lograron alcanzar la popularidad pese a que su calidad raya la de Osito

En mi opinión, Osito… es lo más cercano a una obra maestra de la literatura actual que vamos a encontrar. Cualquier experto en el tema que se precie debería llevar una estampita del modelo italiano en la cartera. Christopher Nolan y Manuel Bartual deberían hacer a Osito protagonista de su próxima aventura. La profundidad que alcanzan las páginas del gran panegírico de la última década tendrían que provocar que las principales editoriales nacionales e internativas se peleasen por sus derechos durante por lo menos tres años, acabando por lanzar tiradas de ciento veinticinco mil ejemplares más una hamburguesa, que se habrían de servir en cada ayuntamiento cada comienzo de mes.
Me despido con los versos del gran poeta de nuestro siglo, en el cierre de su maravillosa obra cumbre:

! Ay !, mística daga,

de hoja gris y recortada.

! Ya deja !.

! Deja mi sangre correr !…

 

Por qué el amor es útil para una buena ficción

El otro día recibía el mensaje de una colega con un excelente gusto literario agradeciéndome la recomendación de La verdad sobre el caso Harry Quebert:

terminado harry quebert

Lo cierto es que la novela de Jöel Dicker es un librazo por muchas razones. Entre ellas:

terminado harry quebert 3

Conociendo su nivel como lectora, me llamó bastante la atención el que no estuviese acostumbrada a la combinación entre estos géneros. Bueno, y también porque…

terminado harry quebert 4

Ficción y realismo interno: un matrimonio forzoso

Hace nada me puse a ver Juego de Tronos. Gran serie, sin duda: me la acabé en un mes. Sin embargo, había algo, positivo o no, que me pasaba con una frecuencia pasmosa: veía lo que iba a pasar a continuación.

you know nothing edward

Al contrario que muchas personas queridas, yo soy de las que se tapan los ojos ante el autospoiler: me gusta disfrutar las historias desde dentro, meterme, que me ciegue la suspensión de incredulidad. Sin embargo, con GOT me era imposible hacerlo, porque (al contrario que lo que la opinión general presume, diciendo que acaba con personajes a lo loco) la serie, salvo escasas excepciones, tiene una gran coherencia argumental.

La coherencia tiene que ver con eso que explicamos en Realismos y fantasías: el realismo interno. Para salvarse de la quema del espectador o lector, cualquier historia tiene que respetar una serie de valores que el universo de la propia propone. Si en medio de El Retorno del Rey apareciese Darth Vader, la gente quemaría el libro o tiraría Coca-Colas a la pantalla por insultarles. Si queremos colar un elemento de fantasía en una historia realista, más vale que haya cosas que nos puedan hacer entenderlo o el ataque va a ser claro.

Una de las tendencias más queridas de la actualidad es que esa coherencia se extienda también a lo argumental. Cuando esto ocurre, la gente suele quedarse satisfecha por un par de razones principales: hace sentir listo y hace sentir satisfecho, guste o no (“Es como tiene que ser”).

El principal problema nace, por supuesto, en uno de los grandes principios de la ficción: el ofrecer algo que no existe, nueva realidad.

Leía hace poco que consumir ficción mejora los parámetros de empatía (“mentalización”, decía). Si siempre nos movemos mediante las cosas que sabemos, nuestra mente se va cerrando, mientras que si nos ponemos ante realidades que no conocemos o nos sorprenden, aprendemos y crecemos.

leer imaginar

¿Por qué el amor es útil para una buena ficción?

Pues que es el perfecto enlace entre la coherencia y lo impredecible.

El amor es un sentimiento universal, y rara es la persona que no conozca los macabros efectos que puede tener en el correcto raciocinio. De ahí que —utilizándolo con inteligencia— sea una herramienta fabulosa para generar ‘vértigo’ en el argumento sin que el realismo interno falle.

Inacción y mentiras o Lo intolerable según Genovese

Uno de los casos más conocidos en cuanto a lo inhumano del comportamiento social es el asesinato de Kitty Genovese en 1964. Centrémonos en la principal versión generalista del caso práctico.

La joven Catherine Genovese regresa a su casa en Queens, Nueva York, cuando un hombre la asedia y apuñala en plena calle. Según la historia popular, entre 37 y 38 personas permanecen sin prestar auxilio a la joven, que agoniza durante una media hora hasta su fallecimiento. La sociedad neoyorquina queda horrorizada y fascinada al descubrir el caso en la portada del New York Times:

asesinato kitty genovese times

Según el artículo, podría haber sido atacada hasta en tres ocasiones distintas

El caso Genovese es interesante por muchas razones. Por duración y conclusiones, hoy analizaremos dos de las que mayor interés han despertado hasta ahora: la inacción individual en lo grupal y cómo la realidad se ha deformado para favorecer otros intereses.

La otra realidad

Pese a que en la actualidad las encontramos con demasiada frecuencia, situaciones como la de la muerte de Kitty parecen increíbles. De hecho, y pese a que es por muchos considerado como un emblema, no es el más verídico. Como viene siendo habitual, la distancia temporal, el boca a boca y la prensa moldearon la realidad según convenía para dar lugar a una estampa sencilla y digna de polémica generalista.

kitty genovese 37

El efecto más interesante seguramente sea el de cómo la prensa ha hecho lo que le ha dado la gana para atraer la atención del lector. A día de hoy uno de los métodos más habituales para atraer atención es el uso de números en titulares (7 razones del mal periodismo, 8 perfiles oscuros típicos del gestor de contactos). Según parece, el llamado clickbait ya estaba ahí de aquellas.

El comercial periodista se encargó de llamar la atención poniendo un número, aun no estando este demasiado fundado. Como puede verse en la imagen, incluso varía en el propio artículo de 37 en el titular a 38 en las primeras líneas del cuerpo. El número real, la realidad, daba igual. Varios testimonios de la época hablan de que se llamó a la policía. Otros de que alguien llamado Sophia Farrar salió en su auxilio. Pero esto daba igual, porque el señor Gansberg haría llegar a la opinión pública una historia atractiva que conmovió y conmocionó a la sociedad americana y mundial a posteriori, volviéndose un caso de estudio que aún a día de hoy protagoniza documentales, noticias o post como este. Incluso al caso se le considera como uno de los orígenes de la activación del 911. En ningún caso una versión más verídica hubiera supuesto mayor incidencia en las crónicas de una ciudad con una de las tasas de delincuencia más altas del mundo.

Una de las conclusiones que podemos sacar del caso Kitty Genovese es, pues, el hecho de que para gente desconocida, la realidad es mucho menos importante, relevante e inspiradora que el relato que se crea de ella. De hecho, la prensa, aparente defensora de la verdad, lleva condicionándola para el interés de su público desde su nacimiento.

obama big problem with women.jpg

La inacción

La razón más importante de la popularidad del caso Genovese es sin embargo —y como no puede ser de otra manera— el haber servido inspiración para multitud de estudios acerca del comportamiento individual en grupos. El titular, bastante claro: en lo colectivo se toleran cosas poco menos que inconcebibles en lo individual. Casi inhumanas.

Dado que el tema general está trillado, centrémonos en la particularidad del caso de Genovese, la llamada inacción: que no hagamos lo que nos sentimos obligados a hacer porque hay suficientes personas como para que lo haga otra, o por creer que si no lo está haciendo otra es porque tal vez no sea lo que hay que hacer.

Es como si la presión social aplastase el entendimiento individual, y que cuantas más personas formen el grupo de comportamiento pasivo, más complicado fuese hacer algo.

Si bien es posible que el caso más escandaloso sea, precisamente, el que vivimos en situaciones como la de Genovese —que en persona nos topemos con una situación de vida o muerte y no actuemos— la teoría es fácilmente extensible a otras situaciones menos instantáneas.

Cuando por la calle vemos a alguien pedir, habitualmente no se da, siendo un motivo clásico el pensar lo de que mil personas más pasan y “alguno dará”. También el que aquí, a base de comedores sociales, hospitales y albergues, nadie muera de hambre. Pero la realidad es que si todos hiciésemos lo mismo y esa fuese su única fuente de ingresos, el vagabundo general acabaría muerto de hambre. De hecho, eso es lo que sucede con multitud de familias a las que se nos ofrece prestar colaboración cuando paseamos por las calles del centro y se nos abalanzan jóvenes con carpetas de diferentes ONGs, de las que huimos despavoridos. El debate sobre lo ético o no que es no dar en un mundo superpoblado es otro, claro, pero que hay gente que muere por no colaborar es evidente.

Aún así, hay casos de inacción bastante menos considerados alarmantes y contra los que en multitud de ocasiones no hacemos nada.

  • Maltrato y bullying. Si bien sus características son distintas, la realidad de actuación e inacción es muy similar. Cualquiera que lo presencie o note síntomas (tanto agredido como familiar, como compañero, como amigo) puede denunciarlo, tomándose medidas. Y sin embargo nos encontramos cada cierto tiempo al tonto de turno diciendo que “se veía venir”.
  • Corrupción. Mucho rasgarnos las vestiduras cuando un alto cargo político sale condenado, pero cuando a menudo vemos a gente delinquir o presumir de hacerlo, nos quedamos de brazos cruzados y les ponemos una sonrisita. Ya lo pillará otro.
  • Egoísmo. Nos lamentamos del que solo piensa en sí mismo, pero no tomamos medidas contra quien nos roba derechos en actos que, si nosotros llevásemos adelante, acabarían con nuestra lapidación social. Miramos al de al lado y comentamos con él que “bueno, es así”.
  • Racismo, machismo, misandria, homofobia y otros odios. Muchas veces, la tolerancia con comentarios de este tipo se escudan en pensamientos de que “lo dice de broma, se ríe del estereotipo”. Si no sabemos diferenciar entre humor y odio, somos gilipollas, y si lo diferenciamos y no reaccionamos, despojos humanos.
  • La prensa falsa.

La prensa falsa y no más Genoveses

prensa todopoderosa 2.jpg

Lo que pasa cuando buscas imágenes representativas de prensa falsa y todopoderosa

Yo soy un relatista, y por tanto, cuando trabajo como tal, un mentiroso. Un creador de realidad que no existe. La prensa, sin embargo, tiene que ser honesta, o tiene que reconocer no serlo.

A día de hoy, no se debe consentir un caso Genovese. Ni no salvando a una nueva Kitty, ni mintiendo descaradamente a la población en lo periodístico. Y si ocurre hay que pensar en consecuencias reales.

Hay que atacar a la prensa que se vende fiable y miente. Hay que pensarse el que existan medidas para acabar con la verdad comercial. Una cosa es la libertad de prensa, otra la libertad de engaño. La prensa es libre de mentir, pero el lector tiene que estar en su derecho de saber que pueden estárselo haciendo. Porque de no hacerlo, la prensa está condicionando, engañando y creando mentes a su voluntad sin más perjuicio que amenazas de demanda por perjurio que se saldan con palmaditas en la espalda o cuatro duros de sus bolsillos de magnates de la información y el embuste.

Y hay que tomar medidas con la gente que no hace nada. Con quienes ven morir a Genoveses y no hacen nada. Puede que esté en nuestro ADN, puede que nunca sea condenable en un juicio el que se haya pasado, pero quien ve cómo alguien golpea —roba, siembra odio, roba derechos, maltrata— y no hace nada merece castigo. Porque no será tan culpable, pero es culpable. Aunque solo sea de no hacer nada.

El mundo está hecho una mierda

Odio los cuñadeos con toda mi alma, pero el mundo está hecho una mierda.

mi-was

La mitad asentiréis con la cabeza. Mala señal. Buena parte diréis que esto lleva así desde siempre. No sé yo.

Hace unos años, se invadía Iraq en la procura de unas armas nucleares que no existían, al parecer. A día de hoy, el Kim Jong Un de los cojones hace pruebas con misiles de largo alcance y bombas de hidrógeno cada dos semanas. De aquellas, Estados Unidos, la potencia más grande del mundo de boquilla, tenía como presidente a un burro. Ahora tiene a un populista hijo del ser natural y decir lo que uno piensa aunque se sea un burro. Uno de esos que en las pelis de acción de los 90 está deseando apretar el botón rojo para destrozar el país enemigo y defender las barras y estrellas. Aunque la mitad de ellas acaben rotas, recubiertas de cenizas y sangre.

En Europa, en el siglo XXI, asesinos con banderas religiosas atraviesan calles plagadas de peatones buscando acabar con el mayor número de vidas occidentales posibles, en supuesta respuesta a que compatriotas de occidentales estén acabando con suyas en Oriente medio. Luego se suicidan o los matan a tiros.

En determinado momento, quedamos en que los asesinos tenían que acabar encerrados por lustros, en el olvido, penando. Pero bueno, es que el mundo está hecho una mierda.

txapote y amaia asesinos miguel angel blanco

Amaia y Txapote, asesinos, en uno de sus tantos juicios

Pongamos que en un país democrático se programa un acto multitudinario que va contra la Ley. Cualquiera, desde el punto de vista externo pensaría “ese acto no se va a producir”. ¿Y cómo se detendría? Pues con los instrumentos del país para evitar y sancionar la ilegalidad. Como mucho, a alguno se le ocurriría decir que habría que meditar cambiar la Ley, cosa que ya se ha hecho y por mayoría desechado, en cuyo caso habría que hacerlo.

Sin embargo, estamos a cinco de septiembre y aquí, dentro de unas semanas, hay un acto ilegal según las leyes, programado desde hace meses y que se va a hacer de todos modos. No malinterpretéis mi posición como en contra o a favor —eso queda para mí y solo para mí—, pero desde la situación teórica, cabría esperar que los “instrumentos de la Ley” lo evitasen. No va a pasar.

Ayer, un conductor atropellaba sin concierto a varias personas en una terraza en Huelva. Era un gilipollas huyendo con media familia de una disputa con otra.

Hace unos años, un par, pasa esto y la gente llamaba a la Policía y se le acorralaba más o menos para que no huyese. A este casi lo linchan, dándolo por terrorista del DAESH. Ahora no pensamos, simplemente, actuamos. Nos tomamos la justicia por la mano, erigidos en acusación, jueces y verdugos, omniscientes, sabelotodo.

En otro caso teórico y archiconocido por la opinión pública de mi país, una sentencia obligaba a un progenitor a devolver al otro unos niños por habérsele otorgado la custodia. El primer progenitor huye con los chavales y se esconde durante semanas para evitar el que el otro se haga con lo que la Ley le concede. Mucha gente sabe perfectamente dónde están los niños, pero se calla. Los cuerpos del orden no consiguen encontrarlos y dárselos al progenitor legítimo. Finalmente, al borde de expirar el plazo para una sanción más grave, el primer progenitor los entrega sin mayores perjuicios y el otro se los lleva, para indignación del público general. Contra el legítimo custodio.

Y es que este hombre, el padre, tiene una condena por maltrato de su mujer, la madre, 8 años atrás, habiendo tenido su segundo hijo juntos 4 años después, con mutuo consentimiento. Quien quiera más datos del caso Juana Rivas tiene suficiente información para contrastar en la red; como en el otro, mi opinión subjetiva me la guardo para mí mismo. Lo que importa para decir que el mundo está hecho mierda es que para la Ley hay situaciones no relevantes que para el público de televisión, radio e internet tienen una importancia suma.

Ah, y por supuesto…

es que nadie piensa en los niños

Me encanta cómo todos miran al oso camuflado

Ya llegado a este punto, creo que es fácil ver que lo que está ocurriendo a día de hoy de forma exagerada es que la Justicia que hemos creado con miles de juicios, jurisprudencias y expertos en casos pasados no se parece en nada a la de la opinión pública externa y con datos sacados de internet y noticiarios, cuyo poder es cada día mayor.

Durante milenios, se reivindicó la figura de una justicia imparcial, mientras que ahora la justicia la hace el medio de comunicación. Un medio de comunicación que se mueve por la audiencia. Gente que lo ve desde fuera y que se mueve por oír lo que quiere oír. Cadena de realidades que difícilmente oscurece la de que el material de los medios y las redes ofrecen está intentando imponerse a las pruebas y declaraciones de un juicio imparcial sin condicionantes sociales.

¿Y qué ocurre entonces?

Ocurre que en vez de diálogo tenemos guerras. En vez de democracia tenemos hacer lo que nos salga. Tenemos lo de tomarse la justicia por su mano como un acto perfectamente cabal y libre de castigo. Tenemos una corrupción omnipresente. Miles de muertes en las propias casas al año por gente que luego se suicida sin penar. Linchamientos sociales por cosas que no se han hecho. Tenemos ataques indiscriminados a la justicia general sin condena, y ataques mínimos que no hacen daño a nadie castigados con cárcel o sumas económicas astronómicas para el bolsillo de quien sí cree en la justicia de balanza y venda en los ojos.

Ocurre que Estados Unidos y Corea del Norte iniciarán guerra, y que Occidente y el DAESH seguirán matándose, porque la única manera que nos han dejado para solucionar conflictos es la muerte de quienes van en contra.

Qué locura. Qué imbéciles. Pero es que— en este mundo en que ni el dinero, ni la cárcel, ni el alejamiento, ni ninguna de las medidas que se toman por la justicia parecen importar a algunos— parece que la única solución que hay es la muerte. Acabar con el pensamiento de raíz. Matar a quien se sale de la norma, porque no se encuentran recursos para parar a quienes no creen en valores como la equidad o la democracia. Cada día más.

Es por eso que el mundo está hecho una mierda. Porque, si los únicos modos para respetar estos valores son ser tolerante con las injusticias o acabar con quien las practica, en la actualidad, somos una auténtica vergüenza.